Mi tiempo de excelencia.

Soy de esas personas exigentes conmigo misma, responsable y trabajo día a día en ser excelente, en todo lo que la vida tanto personal como laboral me ha ido dando.

En el punto de mi vida que me encuentro, sólo quiero entregarme al cien por cien, a todo aquello donde por circunstancias he tenido que negar por otras…creo que la vida nos pone en el lugar que tenemos que estar…estamos en continuo cambio y movimiento.

Trabajamos de manera robotizada sin ni siquiera sentir el día, logrando unos objetivos, una excelencia allí donde ejercemos y si encima nos gusta el trabajo que hacemos lo damos todo y más, el tiempo, nuestro tiempo, tú tiempo. Y no digo si buscas la perfección en todo lo que haces…casi nada!!! entonces viene el caos personal y el resultado de todo esto es tener dinero para vivir y un mes de descanso. ¿Vale la pena?

Siempre he vivido sin preocuparme el dinero para vivir, pues no me ha hecho falta. Por mi forma de ser, mi personalidad y carácter, soy de las personas que crezco trabajando y hago crecer las empresas con las que he estado, creando verdaderas amistades, me gusta trabajar, sentirme útil, después regresar a ese poco tiempo que te deja el trabajo a tu espacio, familia, hijos…

De la noche a la mañana mi vida y la de mi familia cambió por completo, se movió de norte a sur, me quedé sin actividad labora, directamente al paro…la vida se te para…y tienes que recomponerte y desde tu interior valorar lo que ha sido tu vida hasta ese momento y como va a ser a partir de ahora.

Es entonces cuando descubro mi tiempo, descubro que he trabajado ya suficiente y pienso en los míos. Cuando ves que todo fluye, y te das cuenta que el mundo donde estaba inmersa no era tiempo mío sino de otros…entonces empecé a vivir el tiempo, mi tiempo, sin prisas, veo crecer a mi hija, pasar de niña a mujer…camino de la mano de mi mujer y creo que nuestro amor crece aún más…valoramos la vida de otra manera.

Sigo cultivando mi excelencia en las circunstancias que ahora tengo, dando lo mejor de mí, con mis propios valores, valorando mi actuación en todo lo que hago, digo y pienso…entonces llego a mi reflexión y me siento satisfecha. Hasta las prácticas de yoga y natación han tomado otro sentido, todo cambia desde el momento en que escucho mi tiempo, mi tic tac, es como estar en un mar profundo. No dejes escapar tú tiempo, tú ahora y sé feliz.

Los niños del mundo

El día de los niños son todos los días!!! son lo mejor, son la voluntad para seguir adelante, la fuerza para construir un mundo mejor, son la ternura que no tiene fin…son niños

Ellos son todo ilusión, generosidad, gratitud, inocencia, son la esponja del día a día…de su día a día…y este depende de nosotros, del mundo que le ofrezcamos y del camino que le preparemos…son niños

Depende de los adultos padres, cuidadores, educadores…de todo el que de alguna manera se involucre en el desarrollo de un niño el que sean felices. Son como una esponja que todo lo absorben, las alegrías y las tristezas, los enfados y desenfados, a respetar, compartir, a gestionar en su pequeño mundo todo un exterior a veces disfrazado y otras no…son los grandes imitadores…son niños

Tiempo, tiempo y más tiempo, es el mejor regalo, de esos que no lleva papel, que le podemos ofrecer a un niño, mirar al cielo, al mar, tocar un animal, dormir junto a otros niños, tener su propio espacio, su momento, dejarles hacer….este es el comienzo…son niños

Lo mejor de mi vida ha sido la vida junto a mi perlita, mi pequeña, mi hija…ella me lo ha dado todo, alegrías, disgustos, reflexión, sentimientos, actitudes…me ha enseñado a visualizar el mundo de diferente forma…me ha enseñado a respetar y no querer cambiar sus formas y maneras…recuerdo el corre corre de las semanas…pero no veía el momento de pasar todos los minutos del día con ella, tener tiempo para nosotras y vivirnos la una a la otra… era y es lo mejor del día, nos hemos enseñado tanto…vivimos los días como si fuera el primer día de vida y el último minuto del día…

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