Blog / Música

Poesía, idilio, aventura, devaneo, enredo, abandono…

Yo tenía una granja en Àfrica, al pié de la colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día e sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas, y las noches frías.

La situación geográfica y la altitud se combinaban para formar un paisaje único en el mundo. No era ni excesivo ni opulento; era el África destilada a seis mil pies de altura, como la intensa y refinada esencia de un continente. Los colores eran secos y quemados, como los colores en cerámica.

Memorias de África.

Cierra los ojos, escucha y siente el vaivén de la música.

Autor

laescrituradelavida@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo que cuesta soltar

4 de noviembre de 2021